domingo, noviembre 12, 2006

Paris In Flames

- ¿Por qué me has traído aquí?

- Porque se, que te encantan los atardeceres, que disfrutas viendo como cae el sol lentamente tras el horizonte, dando paso a la noche, ¿Y no es Paris la ciudad del amor? Que mejor sitio que este, en lo alto de la torre Eiffel para disfrutar de tu compañía mientras el sol se pone.

- Por eso te amo, porque después de tanto tiempo aun eres capaz de sorprenderme, siempre creí que odiabas el romanticismo, que despreciabas todo aquello que pudiera provocar que una persona se mostrara sensible.


- Lo sé, supongo que nunca se llega a conocer totalmente a una persona, nunca me ha gustado mostrar mis sentimientos, me hacen sentir vulnerable, pero a veces es necesario enfrentarse a los miedos, para encontrarse a uno mismo.

- Mira el reflejo del sol en el sena, es precioso.

- Tienes razón, es bellísimo, parece que las aguas están ardiendo. Parece que el mismo río se consume en las llamas.

- Oh!! Mira… parece que ha comenzado un fuego en aquel edificio, allí…, a lo lejos.

- No te preocupes seguro que es algo sin importancia, además, no deberías preocuparte por eso, disfruta del atardecer...

- Pero fíjate, también empiezan a verse llamas en aquel otro edificio y en el otro de más allá.

- ¡¡Si!! Parece que las llamas han dejado el Sena y ahora acarician lentamente la ciudad Consumiendo su vida hasta dejarla reducida a cenizas.

- ¿Por qué lloras? ¿Tan triste te hace sentir ver esto? Si hace un momento parecías estar disfrutando.

- Lloro de felicidad… ¡¡Mira como arde todo!!

- ¿Te parece bonito? ¿Te esta gustando esta tragedia?

- Oh si, creo que nunca había visto nada tan bello, mira como se elevan las llamas, bailando con un ritmo frenético, mira como se acercan al Louvre, abrazándolo para así no dejarle escapar de su calido beso.

- Me estas asustando…

- Tranquila, aquí estamos seguros, según mis planes este es el único edificio de Paris que no va a arder.

- ¿C…como que tranquila? Estas loco, estas disfrutando viendo como arde Paris, viendo como una ciudad entera queda reducida a cenizas.

- Si, llevaba mucho tiempo deseando ver esta imagen, ver una ciudad arder y gracias a ti decidí que sería esta, tanto hablar de su romanticismo…, de que era el icono del amor… ¿Qué mejor ciudad para llevar a cabo mi sueño que esta? ¿Por qué no ver Paris en llamas? Ver como queda reducida a piedras y polvo, comprobar como la fuerza del fuego, la belleza de las llamas acabando con todo.

- ¡¡No tienes sentimientos, toda aquella indiferencia ante los sentimientos era solo la realidad de tu forma de ser!!

- Tienes razón, en realidad siempre lo supiste pero no lo quisiste ver, nunca te amé, todos esos sentimientos que parecían brotar de mi, eran falsos, solo actuaba, ahora ya sabes las verdad, no tengo capacidad para sentir, bueno… para sentir cosas buenas, el odio, el placer ante la destrucción siempre han estado en mi y ahora me están proporcionando una infinita satisfacción. Pero aun así no tienes porque temerme, solo me gusta dañar cosas inertes, ver como desaparecen y solo dejan su rastro en los recuerdos. Y puedes marcharte cuando quieras pero yo te recomendaría esperar a que el fuego fuera sofocado, ahora mismo solo debe de reinar el caos en las calles. Yo me quedare todavía un rato aquí, quiero que la imagen de este incendio, de toda esta belleza quede bien grabado en mis retinas para no olvidarlo jamás pues aunque nadie llegue a conocer nunca como se provocaron los incendios que hicieron arder a Paris, yo sabré que fue mi creación y el culmen de mi vida lo que hoy esta sucediendo aquí.

- ¿Tampoco te importan todas esas personas que van a morir o a quedarse sin hogar?

- Bueno... en realidad son lo que la prensa llamaría daños colaterales, toda gran obra conlleva sacrificios y en este caso el hecho de que algunas personas mueran, no hace sino aumentar la magnitud de mi obra y estoy convencido de que si llegaran a saber la colosal tarea que ha sido realiza hoy aquí y pudiesen entender el cambio que esto va a suponer en el mundo estarían encantados de poder dar su vida para formar parte de ello, como, de hecho estan haciendo.

- Definitivamente estás loco, espero que seas detenido y castigado como te mereces, y quiero que sepas que te odio, por mentirme, por hacerme creer que había algo entre nosotros, por provocar que sintiera algo por ti, que eres la peor bestia que nunca ha existido. Ojalá sufras una muerte lenta y dolorosa.

- Adiós querida, espero que algún día puedas llegar a entender en toda su magnitud lo que he creado hoy aquí.

En ese momento ella abandono la torre mientras él se quedaba apoyado en la barandilla viendo como Paris ardía mientras caía la noche.
Aquel día Paris quedo reducida a cenizas, como el mismo planeo solo la torre quedo en pie, nunca se supo quien había provocado aquella catástrofe y la única persona que podía haber esclarecido el caso, la única que amó al hombre que lo provoco todo, murió cuando un tejado en llamas se desplomo sobre ella aquella tarde.
Todos recuerdan aquella funesta tarde en Paris, y cuando el incendio fue sofocado les dejo a todos la misma imagen en la mente: Lluvia, lluvia de nuevo tras el ocaso.


"El amor es como el fuego; suelen ver antes el humo los que están fuera, que las llamas los que están dentro."(Jacinto Benavente)

"Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados."(Oscar Wilde)

"El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer."(Walter Bagehot)

Salu3

1 comentario:

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Sería tan tan feliz si París ardiera, echaran sal sobre lo que queda y residuos radiactivos para que nadie pudiera entrar...

Es más, sería muy feliz si Cthulú o algo por el estilo se posara en lo que fué París y cualquiera que se atreviera tan solo en pensar en ella muriera de locura..